Denuncian colectivos fallas en la aplicación del protocolo de búsqueda inmediata
- Mónica Valdés
- hace 1 hora
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Toluca, Estado de México.- Con la intención de visibilizar la problemática de las desapariciones y las fallas en la aplicación del protocolo de búsqueda inmediata, familias buscadoras colocaron las fichas de búsqueda de sus seres queridos en el Árbol de las Manitas, un símbolo emblemático de Toluca.

Este acto, de memoria y lucha, se dio en un contexto marcado por un aumento alarmante de desapariciones en el Estado de México, por lo que decidieron accionar en el Andador Constitución, ubicado en el centro del municipio.
Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), entre enero y junio de 2025 se reportaron 7 mil 399 personas desaparecidas y no localizadas en todo México, un aumento de casi 18 % respecto al mismo periodo de 2024.
El Estado de México ocupa el segundo lugar a nivel nacional en número de casos, con mil 063 desapariciones registradas en ese semestre.
Por otra parte, organizaciones como Red Lupa indican que al corte del 16 de mayo de 2025 había en el Edomex un total de 13 mil 982 personas desaparecidas, incluyendo 5 mil 620 mujeres, lo que dependerá el 40 %.
También se destaca que, entre enero y mayo de 2025, en el estado de México se registraron 10 mil 929 nuevos casos de desaparición, de los cuales el 55.6 % corresponde a hombres y el 44.3 % a mujeres.
Además, mil 105 niños, adolescentes y jóvenes desaparecieron entre mayo de 2024 y mayo de 2025 en la entidad.
Inoperancia institucional
Al respecto, Verónica Rosas, madre de Diego Maximiliano, desaparecido en 2015 en Ecatepec e integrante del colectivo Uniendo Esperanzas Estado de México lamentó que se enfrentan a la doble desaparición, ya que se los lleva el crimen organizado y si son hallados muertos, la deficiencia en la identificación los deja en fosas comunes sin nombre.
Desde el horror de la desaparición, que comenzó cuando su hijo, entonces de 16 años, fue desaparecido por un vecino con presuntos vínculos con la delincuencia, Verónica ha caminado “sin saber cómo, ni adónde”, impulsada por el amor y la necesidad de saber “¿dónde está Diego?”.
Esto la llevó, junto con otras tres mujeres, a formar el colectivo en 2018, ampliado hoy a 23 familias entre madres, hermanas, hijas y esposas.
Verónica criticó que las instituciones como las fiscalías y comisiones de búsqueda, tanto locales como nacional, no aplican los protocolos de búsqueda inmediata ni muestran empatía o sensibilidad.
Denunció que aún se exige esperar 72 horas, a pesar de que los protocolos marcan una respuesta urgente.
Asimismo, lamentó la “crisis forense”, en la que, a pesar del hallazgo de personas sin vida, “sólo los recogen y los guardan, hay un rezago”.
El colectivo, dijo, es una “respuesta ante la inoperancia institucional”. Su acción no pretende criminalizar, sino ser una “voz pacífica de memoria, amor, verdad y justicia”. También señaló el riesgo de normalización social.
“Nos despertamos con notas de muertos, desaparecidos, feminicidios y somos insensibles. Esto que nos pasó a mí y Diego nos puede pasar a cualquiera”.
En ese sentido, exigió a las autoridades inversión en recursos materiales y humanos, y que el presupuesto atienda esta crisis.
Para Verónica, el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, “no tendría que existir” ya que es una conmemoración producto de una tragedia persistente.
Criticó la narrativa que justifica ausencias por sospechas sobre la vida de las víctimas y alertó sobre la necesidad de romper con esa indiferencia social.
La conmemoración del Día Internacional de Víctimas de Desapariciones Forzadas este 30 de agosto sirve como un llamado urgente, ya que mientras las cifras de desapariciones en el Edomex y en México crecen, los colectivos, con su memoria activa, demandan una respuesta eficaz y humana.
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